Existe en el universo
una fuerza constante, conocida por la física bajo el nombre de Entropía. Se
dice de ella que es la tendencia al caos, al desorden y a la destrucción. De
una u otra manera todo lo que existe está destinado a destruirse, incluidos
nosotros mismos. Esta fuerza que desde el punto de vista científico podría ser
percibida como lejana a nuestras vidas, en realidad es inseparable compañera en
la cotidianidad de nuestras interacciones con los demás y con nosotros mismos.
Para comprender un poco
más acerca de ella la llamaremos “El Adversario”. Se manifiesta en nuestras
vidas de diferentes maneras, provocando mucha frustración, desmotivación, iras,
derrotismo, desconsuelo y muchos otros sentimientos negativos que a la final
nos dejan abatidos, desgastados y con ganas de maldecir por las cosas que
ocurren en nuestras vidas o las personas con las que nos vamos encontrando.
La denomino “El Adversario”
porque es así como le interpretamos a esta fuerza, cada vez que se hace visible
en nuestras vidas. Como nuestra mente la interpreta como si fuera un enemigo,
luchamos contra ella, queremos ganarle, salir victoriosos, destrozarle, Qué se
ha creído este adversario!!
Esta fuerza puede
manifestarse a través de una persona con la cual nos resulta insoportable
relacionarnos, un jefe tirano, un compañero de trabajo irrespetuoso, una pareja
conflictiva, un proyecto que se viene abajo, una enfermedad (adversidad), una “mala noticia”,
un resultado negativo, etc. Estos son ejemplos de cómo esta fuerza destructiva
puede manifestarse, por supuesto existen muchísimas más que de seguro se están
manifestando en tu vida y ahora empiezas a detectarlas con mayor claridad.
Como dije
anteriormente, lo acostumbrado es que nuestra respuesta sea luchar contra estas
personas y situaciones, creemos que es un adversario que es un enemigo al cual
hay que aniquilarlo, destruirlo o por lo menos defenderse de sus ataques. En la
mayoría de los casos el resultado de activar esta actitud es mayor desgaste,
estrés, deterioro de las relaciones y otras cosas peores.
El universo funciona a
través de estas leyes y cada una de ellas tiene su razón de ser, la Entropía
(El Adversario) en realidad es una fuerza necesaria para hacernos salir de
nuestra zona de comodidad y provocarnos para crear respuestas nuevas,
diferentes, inteligentes que contribuyan al crecimiento de la conciencia
individual y colectiva. De eso se trata a la final todo esto de la existencia,
no se trata de que nuestro ego se salga con la suya. En base a esta reflexión,
podemos activar una nueva actitud hacia “El Adversario”; esta actitud consiste
en percibirle como un facilitador de nuestro desarrollo y del todo, no está ahí para que luchemos contra eso, sino
para que lo usemos como nuestro aliado en nuestros procesos de transformación y
mutación hacia nuevos y mejores estados de conciencia. Nadie dice que sea
fácil, cómodo o placentero, simplemente es la manera en la que el universo va
puliendo a sus carbones para convertirlos en diamantes!
Cada vez que te
encuentres con una persona o situación difícil, pregúntate: Qué es lo que
necesito aprender, hacer, crear a través de lo que esta persona o situación me
está mostrando?
Psic. Esteban Prado
Saona
COACH CERTIFICADO POR
LA ICC.

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