Busco en el diccionario de la Real Academia de la Lengua el significado de la palabra solidaridad. Encuentro esto: “Adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros”. Confieso que me decepcionó un poco la definición, ya que frente a lo que puede producir y hacernos sentir a los seres humanos la solidaridad, la verdad es que su definición se queda bastante corta y no le hace justicia.
La solidaridad de la cual les hablo hoy a través de este relato, es aquella que tiene que ver con “Poder ver más allá de uno mismo y actuar en función de eso contribuyendo positivamente de alguna forma en la vida del otro”. Este comportamiento es el que se ha evidenciado los últimos días a propósito de una situación personal crítica que ha estado atravesando un ex compañero de colegio. Sus compañeros, entre los cuales me incluyo, sin dudarlo dos veces actuamos en base a este sentimiento para actuar de la mejor manera y así contribuir a solucionar o por lo menos brindar algún tipo de apoyo a este amigo y su familia en los momentos de dificultad que se encuentran atravesando. Para mí ha sido bastante emocionante percibir a un grupo de personas actuando desinteresadamente, fluyendo de manera organizada y disciplinada en pos de un objetivo: Ayudar a ésta persona. Esto es algo que me ha llenado de mucha paz a mí y a mis compañeros, indudablemente también a quien en esta ocasión ha necesitado de nuestro apoyo, acompañamiento y ayuda.
Ser solidario es un comportamiento que no sólo genera paz sino que la siembra en los corazones de quienes están alrededor. Seamos solidarios con el dolor ajeno y sigamos sembrando PAZ!
GRACIAS AQUÍ AHORA.
Psic. Esteban Prado Saona
Psicólogo Clínico/Coach certificado ICC
Twitter: @tulaberinto

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